Banega tiene juego y personalidad. Todavía recuerdo el partidazo que hizo contra el Milan en Japón, en el 2007. Pero cómo se nota que no son hincha de Boca. Lo que hizo ayer lo sufrí muchas veces. Es esa costumbre de no largarla cuando hay que hacerlo. Si vos retenés la pelota cuando no debés, no me hables de personalidad. Hay zonas y zonas. No podés intentar gambetear a 30 metros de tu arco y marcado por 3 tipos, salvo que seas Messi. Después sí, reconozco que fue de lo mejor, dentro de lo pobre que fue el equipo.

A Marcos Rojo ni lo marcan, che, dejémonos de joder, David. No se lleva las marcas porque a nadie le interesa seguirlo. Juega a un toque porque no puede controlarla ni dos segundos seguidos. Es impresentable. Con razón Heinze jugó tanto tiempo en la selección. Tiene que haber algo mejor. O hay que cambiar el esquema. El impresentable de Maradona no se dio cuenta de que Ivan Pillud estaba vivo en España y prefirió convocar al burrito Ortega y a Juan Pablo Pereyra, entre otras promesas para el 2010. La labor de un técnico de la selección es encontrar a UN jugador por puesto, al menos. Monzón tuvo una pequeña levantada en los últimos partidos de Boca, por ejemplo. Hay que tener en cuenta todo. Hay que mirar a Emiliano Insua, a Litch, hay que analizar variantes.

No tenemos salida. Si perdemos, nos queremos matar. Si ganamos, hay Batista hasta el 2014.